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La información que se presenta
proviene de los relevamientos realizados en el marco del Proyecto
para el desarrollo de un Sistema de Información y Monitoreo
de la Violencia Contra la Mujer, del Consejo
Nacional de la Mujer.
Este Proyecto se enmarca en el Programa Nacional de Capacitación,
Asistencia Técnica y Sensibilización en el tema
de la Violencia Contra la Mujer que llevan adelante el CNM
desde la Dirección Nacional de Asistencia Técnica.
Se ha desarrollado un Instrumento
de Registro de Casos para
evaluar la prevalencia de casos atendidos por los Servicios
que participan del Sistema.
Este Instrumento permite además caracterizar a la población
según cuatro apartados temáticos:
1. Datos de identificación
2. Caracterización socio-demográfica
3. Evaluación de riesgo y antecedentes de violencia
4. Estrategia de intervención institucional
El apartado 1 es de uso interno de cada Servicio y permite
contar con datos de identificación de la consultante
y del agresor.
El apartado 2 ofrece información sobre el perfil socioeconómico
de las mujeres consultantes, su inserción en el mercado
de trabajo, nivel de estudios, conformación familiar
entre otras variables.
El apartado 3 releva datos sobre antecedentes de violencia
en la víctima y el agresor, motivos de consulta, nivel
de riesgo de la consultante (medido por el daño físico
y psicológico observado), las redes sociales disponibles
y la historia vincular y de violencia con el agresor.
Finalmente el capítulo 4 permite evaluar por qué
medios de derivación o información llegan las
mujeres a la consulta; qué historia de consultas previas
tienen; y que estrategia de intervención interna e
intersectorial se observa entre los servicios.
En este apartado se presenta información proveniente
de los siguientes Servicios (seleccionados del total de Servicios
participantes por el volumen de información relevada):
Servicio de Atención de Violencia Familiar de la Dirección
del Menor y la Familia de la Municipalidad de Lomas de Zamora.
Servicio de Atención de la Violencia Familiar de la
Secretaría de Acción Social de la Municipalidad
de Tigre.
Servicio de Atención de Violencia Familiar de la Dirección
Provincial del Menor, la Mujer y la Familia de la Provincia
de Santa Fe.
Servicio de Atención en Violencia Familiar de la Secretaría
de Bienestar Social Area Mujer de la Municipalidad de Comodoro
de Rivadavia.
Servicio de Atención en Violencia Familiar de la Secretaría
de Promoción de la Municipalidad de Rosario.
Servicio de Atención en Violencia Familiar de la Municipalidad
de Villa Constitución.
Análisis de las tendencias observadas
Los cuadros presentados en este apartado ofrece información
sobre la población demandante a Servicios de atención
en Violencia Familiar, registrada a través del Instrumento
de Registro de Casos elaborado por el CNM. La información
se presenta discriminada por Servicio.
Dada las características del relevamiento los datos
tienen carácter preliminar, e informan sobre tendencias
que deberán confirmarse conforme avance el volumen
de casos registrados y el número de Servicios usuarios
del Instrumento.
En la gran mayoría de los casos se observan tendencias
convergentes en la información relevada entre los Servicios;
abonando la consistencia y confiabilidad de dicha información.
a.
Acceso, consultas previas y estacionalidad en la consulta
a Servicios de Violencia Familiar.
Se observa que la principal vía de acceso de la población
que consulta a Servicios de atención en Violencia Familiar
lo hace a través de redes informales: información
suministrada por conocidos o allegados. En segundo lugar -aunque
en menor proporción- se ubica la derivación
entre servicios, y en tercer término, pero excepcionalmente,
se registran casos que llegan por la vía judicial.
La derivación policial tiene muy escasa representación,
con la excepción de un caso en el que se registra también
una importante derivación del área de justicia
(cfr. Cuadro Nº1).
Aunque en la literatura sobre el tema se ha hablado de un
aumento de la consulta en los días posteriores a períodos
vacacionales, feriados y fines de semana (por la mayor exposición
al contacto con el agresor, en el contexto del hogar) los
datos relevados confirman ese comportamiento sólo en
algunos de los Servicios analizados, en los que se observa
un incremento de consulta relativamente más elevado,
los días lunes.
Las diferencias observadas no se explican tampoco por restricciones
en los días de admisión (que concentrarían
la demanda en esos días), ya que se han registrado
casos de Servicios que disponen de instancias de admisión
todos los días de la semana y que, sin embargo, no
registran una mayor proporción de consulta los días
lunes (cfr. Cuadro Nº2).
La incidencia de consultas previas es relativamente escasa,
si se tiene en cuenta la cronicidad de esta problemática:
oscila entre el 7 y el 12% según los casos (cfr. Cuadro
Nº 3).
Por el contrario los antecedentes de denuncias judiciales
o policiales, son en todos los casos muy elevados, lo que
permite pensar que las mujeres privilegian este recurso antes
que los servicios especializados. Los porcentajes de antecedentes
de denuncias judiciales o policiales ronda el 35 a 50% de
los casos.
De igual modo se puede inferir que la denuncia judicial o
policial no implica necesariamente una posterior consulta
a servicios especializados, y que, los efectores de la justicia
o de la policía no promueven esa consulta (cfr. Cuadro
Nº4).
b.
Motivo de consulta y vínculo entre consultante y agresor.
Los motivos de consulta pueden ser por "violencia psicológica"
(que incluye insultos, maltrato verbal, degradación,
etc.); "violencia física"; "violencia
sexual" (abuso, violación, etc. aunque provenga
de un compañero o cónyuge); "privación
o restricción de la libertad" y "violencia
económica" (restricción y controles sobre
el uso del dinero en el hogar).
De todas ellas la que registra mayor incidencia es la violencia
física. Entre el 65 al 80% de las consultantes -según
los Servicios- consultan por violencia física.
La intensidad es variable aunque se registra en todos los
casos una importante incidencia de "bastante frecuente"
o "muy frecuente", lo que significa que la mujer
recibe agresiones físicas diariamente o semanalmente
(cfr. Cuadro Nº5).
En la gran mayoría de los casos el agresor es "cónyuge
o concubino" de la mujer maltratada (entre el 65 y el
80%) o ex - pareja (entre el 5 al 24%). Muy poca representación
se registra en las restantes categorías; aunque en
algunos casos la categoría "hijo" alcanza
al 5% (cfr. Cuadro Nº
6).
c.
Reproducción de la violencia.
La violencia hacia los hijos por parte del agresor y por parte
de la víctima registra diferencias importantes: en
todos los casos la víctima se declara mucho menos violenta
hacia los propios hijos que lo que declara del agresor. Esas
diferencias son muy distintas según los casos, pero
siempre significativas (las máximas son de 5% para
la víctima y 61% para el agresor y las mínimas
de 2% para la víctima y 23% para el agresor). Sin embargo,
dado que la respondente es la propia víctima cabe esperar
un importante subregistro sobre la declaración de la
violencia que ella ejerce sobre los hijos (cfr. Cuadro
Nº7).
En lo que respecta a los antecedentes de violencia en la historia
y familia de origen de la víctima y el agresor se registran
también diferencias y variaciones entre los casos.
En este indicador las tendencias son muy divergentes entre
los Servicios, lo que no permite inferir una pauta característica.
Los antecedentes de violencia en la familia de origen de la
víctima oscilan entre un 15% a un 45%, computando las
situaciones de "víctima de violencia"; "testigo
de violencia"; "abandono de uno de los progenitores";
"violencia sexual"). En lo que respecta a los antecedentes
del agresor se registran también variaciones que van
desde un 15% a un 60%. La falta de información ha sido
muy alta en este indicador, lo que puede deberse a las dificultades
para tratar este tema en la consulta de admisión (cfr.
Cuadro Nº 8).
d. Indicadores de riesgo.
Finalmente se ha elaborado un "Indice de riesgo"
que permite estimar el porcentaje de mujeres que llega a la
consulta en situación de riesgo de vida.
Este se mide computando indicadores sobre "intensidad
registrada en el motivo de consulta" (casos en que la
violencia es "bastante frecuente" o "muy frecuente")
e indicadores de riesgo de vida: tener lesiones que requirieron
atención médica, haber sido amenazada con arma
de fuego, haber intentado suicidarse, haber sufrido abortos
por causa de violencia. A partir de ellos se construye un
índice que mide los niveles de riesgo. Según
los datos relevados entre un 22% a un 40% de las mujeres llegan
a la consulta en situación de "riesgo alto";
y entre un 4% y un 34% en situaciones de riesgo medio (cfr.
Cuadro Nº 10).
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